jueves, 30 de junio de 2011

LA ETERNIDAD

la columna

La eternidad

Juan Cañavate | Actualizado 30.06.2011 - 01:00

MÁS o menos un tipo extravagante o un loco misántropo sin apego a la vida cotidiana, al dulce bullir de gente, al ruido familiar de los platos y las tazas que chocan en las barras de los bares o al de las persianas metálicas de los escaparates que van abriendo la ciudad a la vida, más o menos alguien que ya es sólo de este mundo por la pura costumbre de levantarse con el despertador por la mañana o abrir el grifo de la ducha o encender el ordenador para apagarlo por la noche, más o menos alguien ajeno a todo, podría ser el que hoy escribiese palabra tras palabra sin hablar del calor que anuncian las primeras horas del día; calor con insistencia de machacona eternidad.

Aunque no haya nada eterno y menos el calor que va y que viene con la rutina de las estaciones y que en cada grado que sube o que baja, recupera su instante efímero que viene a ser lo mejor que tiene el calor que, como llega, se va, como casi todas las cosas que, gusten o no gusten, acaban por marcharse. Incluso esas que parecían que nunca se irían y que se van yendo poco a poco en estos tiempos que sorprenden con su evanescencia.

Se ha ido, casi sin darnos cuenta, la socialdemocracia que parecía, cuando la crearon otros más dignos que nosotros, que era algo que había llegado para quedarse eternamente y no; ahí está, diluida como una gota de café en un tazón de leche y agua, apenas sin pulso y dejándose morir lentamente sin que nadie mueva un dedo por mantener un suave soplo de su vida ya fugaz y efímera, como a eso que le llaman arte efímero que lo bueno que tiene es que si es malo, dura poco, no como las estatuas del alcalde Granada que son de duro bronce con vocación de eternas, tan eternas como el River Plate en la primera división de fútbol en Argentina o Grecia que parecía un país eterno con una lengua eterna y ahora es una deuda hipotecaria llena de plantas, animales o cosas, aunque más eternas querían ser las diputaciones, que todo el mundo sabe que son lo que son y que sirven para lo que sirven y que buen provecho sacan de ellas los que lo sacan y que por eso nadie las deja morir y, de pronto, ahí están ahora, en el punto de mira de lo efímero que anda detrás de que pasen al olvido.

Aunque no, las diputaciones, madres abnegadas de los desposeídos, como la Santa Madre Iglesia, son eternas.

martes, 28 de junio de 2011

MANIFIESTO

He recibido algunos mensajes de duda sobre la autoría del manifiesto que colgué en el blog anterior.
En efecto, no soy el autor y cuando lo colgué ya sopesé la posibilidad de que pudiera plantearse la duda sobre el autor.
En realidad lo hice a proposito y con la idea, compartida creo con los autores del manifiesto, de que el mafiesto sea asumido por todos de forma anónima.
Es cierto que hay firmas detrás y que pueden ser o no de gente ilustre, esos que habitualemente firman cosas.
El problema es que detrás de cada manifiesto acaban siendo más importantes las firmas que el propio texto.
De forma instintiva e inmediata, solemos mirar siempre el final del texto para ver a quién reconocemos, quién es famoso, un escritos, un cantante, un juez, ...
En este caso, ahí está el manifiesto, sin más.
  

MANIFIESTO

UNA ILUSIÓN COMPARTIDA




El descrédito de la política y las quejas asiduas sobre la corrupción de la vida democrática no pueden dejar indiferentes a las conciencias progresistas. Son muchas las personas que, desde diferentes perspectivas ideológicas, se han sentido indefensas en medio de esta crisis económica, social e institucional. La izquierda tiene un problema más grave que el avance de las opciones reaccionarias en las últimas elecciones municipales. Se trata de su falta de horizonte. Mientras los mercados financieros imponen el desmantelamiento del Estado del bienestar en busca de unos beneficios desmesurados, un gobierno socialista ha sido incapaz de imaginar otra receta que la de aceptar las presiones antisociales y degradar los derechos públicos y las condiciones laborales.

Es evidente que los resultados electorales han pasado una factura contundente al PSOE. Pero las otras alternativas a su izquierda no han llegado a recoger el voto ofendido por las medidas neoliberales y las deficiencias de una democracia imperfecta. Y, sin embargo, no es momento de perder la ilusión, porque la calle y las redes sociales se han puesto de pronto a hablar en alto de política para demostrar su rebeldía. Esta energía cívica, renovada y llena de matices, tiene cuatro preocupaciones decisivas: la regeneración democrática, la dignificación de las condiciones laborales, la defensa de los servicios públicos y el desarrollo de una economía sostenible, comprometida con el respeto ecológico y al servicio de las personas. Son las grandes inquietudes del siglo XXI ante un sistema cada vez más avaricioso, que desprecia con una soberbia sin barreras la solidaridad internacional y la dignidad de la Naturaleza y de los seres humanos.

La corrupción democrática se ha mostrado como la mejor aliada de la especulación, separando los destinos políticos de la soberanía cívica y descomponiendo por dentro los poderes institucionales. Hay que devolverle a la vida pública el orgullo de su honradez, su legitimidad y su transparencia. Por eso resulta imprescindible buscar nuevas formas de democracia participativa y sumar en una ilusión común los ideales solidarios de la izquierda democrática y social.

Los poderes financieros cuentan con nuestra soledad y nuestro miedo. Sus amenazas intentan paralizarnos, privatizar nuestras conciencias y someternos a la ley del egoísmo y del sálvese quien pueda. Pero la energía del tejido social puede consolidar una convocatoria en la que confluyan las distintas sensibilidades existentes en la izquierda y encontrar el consenso necesario para crear una ilusión compartida. Debemos transformar el envejecido mapa electoral bipartidista. El protagonismo cívico alcanzado en algunos  procesos como el referéndum sobre la permanencia de España en la OTAN, el rechazo a la guerra de Irak o el 15-M, nos señalan el camino.

Se necesita el apoyo y el esfuerzo de todos, porque nada está escrito y todo es posible. El mundo lo cambian quienes, desde los principios y el compromiso cívico, se niegan a la injusticia, rompen con la tentación del acomodo y se levantan y pelean dando sentido a la ilusión. La memoria de la emancipación humana exige una mirada honesta hacia los valores y el futuro. Nosotros estamos convencidos de la necesidad de reconstruir el presente de la izquierda. ¿Y tú?

lunes, 27 de junio de 2011

EN CONTRA DE LA SANIDAD PÚBLICA

FAES prepara un informe para Rajoy que estudia el copago en la sanidad

El líder del PP encargó a la fundación un análisis para reformar el sistema de salud

EN DEFENSA DE LA SANIDAD PÚBLICA

MARÍA JESÚS MONTERO

"La sanidad pública sí es sostenible. Basta de hipocresía"

Consejera andaluza de Salud. El ahorro en la factura farmacéutica le ha permitido no tener que cerrar ni un solo quirófano en la región

RAÚL BOCANEGRA Sevilla 26/06/2011
La consejera de Salud de la Junta de Andalucía María Jesús Montero durante la entrevista concedida a Público.

La consejera de Salud de la Junta de Andalucía María Jesús Montero durante la entrevista concedida a Público.LAURA LEÓN

La crisis, los ajustes impuestos por Europa y los recortes en Catalunya han colocado el sistema sanitario público bajo una fuerte presión. La consejera andaluza de Salud, la socialista María Jesús Montero (Sevilla, 1966), que no ha cerrado ni un solo quirófano y ha abierto nuevos centros durante esta crisis, rompe una lanza por la sostenibilidad del sistema. "Basta de hipocresía", afirma, cansada de debates que considera interesados.
¿Está en duda la eficiencia del sistema por la crisis?
El sistema sanitario es muy eficiente. El promedio de gasto per cápita en España es de 1.288 euros por año. No existe ningún tipo de seguro que, con la calidad y la excelencia profesional que tenemos, sea capaz de proveer asistencia sanitaria por ese precio. Eso hay que decírselo a los ciudadanos. ¿Cuánto me costaría un seguro privado que cubriera todas las contingencias que cubre el sistema nacional de salud? ¿Cuánto dinero tendría que tener inmovilizado una familia en la cuenta bancaria para hacer frente a un problema de enfermedad? Esto hay que aclararlo. Cuando se habla de deuda o de sostenibilidad, la gente puede pensar que el sistema es caro, pero es muy eficiente.

sábado, 25 de junio de 2011

SEÑALES


SEÑALES
Sostiene Diana, mientras arrastra la barriga por la hierba fresca tratando de escapar del calor de la tarde que, a pesar de seguir depositando toda su confianza en la nariz, empieza a creer cada día más en los numerosos signos misteriosos, señales del más allá o del más acá, piensa ella, que seguro quieren decirnos algo y añade que si los humanos despreciamos el significado oculto de tantas señales, no hacemos más que evidenciar nuestra similitud mental con un lebrillo porque, de fijo, piensa ella, anuncian algo, aunque no tenga del todo claro si se refiere al fin del mundo o al ascenso victorioso de Rajoy a la Moncloa.

Defiende Diana su hipótesis predictiva amparándose en hechos tan significativos como que en los fastos organizados por el Instituto Cervantes para celebrar el día de nuestra lengua patria, fuera elegida como la más bella de nuestro idioma, la palabra Querétaro que, por lo que se sabe, no existe en el español de la Academia y en realidad pertenece a la lengua purépecha y dice que semejante disparate sólo puede interpretarse como premonición de algo y no como fruto de la casualidad o del azar y viene a comparar este acontecimiento, aunque con respetuosa distancia, con el momento en que el señor Aznar adquirió, de la noche a la mañana, el don de lenguas y acabó hablando español como si cantara la muy célebre “Yellow Rose of Texas” y que aquel signo, aparentemente vano para quienes no saben leerlos, indicaba la inevitable pérdida de razón que asalta a todos los presidentes poco antes de ser sustituidos.

Dice Diana, mientras mueve el rabo con lánguido abatimiento, que en todo caso, poca importancia tiene el asunto si se compara con lo de la Virgen del Rocío, que no se conoce en la tierra del Señor acontecimiento más aciago que el que a la Blanca Paloma se le haya ido un varal de las andas y haya tenido que volver a su templo sin rematar faena o, por seguir con la vena, que en la madrugá del presente año, se quedaran en casa todas las Esperanzas de Sevilla, que cosa igual no se había conocido desde el año 33 y menudos signos fueron aquellos con lo que cayó después.
Y dice, por si aún dudo, que a ver si puede entenderse como algo normal y cotidiano y no como una manifestación de lo divino, que el Granada haya subido a Primera División y, aunque le jode el oficio de profeta, dice también que no suelte la caña del timón que, por lo que se va viendo, van a soplar galernas.

Juan  Cañavate

jueves, 23 de junio de 2011

LA SUPUESTA DIGNIDAD DE IU EN EXTREMADURA

Por lo que se va conociendo, parece que la reivindicación de la regeneración política que ha planteado IU como justificación de su pacto con el PP en Extremadura,  no es exactamente la causa que le ha movido  para entregarle el gobierno de la Comunidad al partido de Mariano Rajoy.
Ahora resulta que el planteamiento táctico era el de provocar unas nuevas elecciones en la comunidad a partir de una moción de censura pactada con Fernández Vara.
Imagino que entre las expectativas de la organización estaría reforzar su posición con vistas a un gobierno en que su presencia fuera mayor. En definitiva y en resumen, lo que ha movido a IU para pactar con el PP, incluida la mesa del parlamento extremeño, han sido intereses de partido que han intentado, como en la celebre ocasión de la pinza en Andalucía, ocultar o camuflar con una reivindicación de la regeneración política que ellos debieran ser los primeros en aplicarse.
Desgraciadamente la izquierda de este país no tiene remedio. Entre el mesiánico Zapatero llamado a redimirnos a todos a costa de mandarnos al abismo y la miserable e interesada pantomima de IU, la esperanza de los ciudadanos y ciudadanas que necesitan propuestas y acciones desde la izquierda, sólo puede ya depositarse en aquellos espacios que no estén contaminados por estas fuerzas.