martes, 30 de diciembre de 2014

PROGRAMA ELECTORAL MUNICIPAL. 4

Programa Electoral Municipal. 4


Es necesario hacer un revisión profunda del mobiliario urbano y de la publicidad comercial en la ciudad. Hay demasiados cacharritos en medio de las calles. Papeleras, maceteros, monolitos, carteles, publicidad. Algunos de ellos son absolutamente atentatorios contra el propio diseño urbano, como los maceteros de Ganivet. La publicidad de comercios ha de someterse igualmente a unas mínimas normas que, por cierto, existen y que no son respetadas.

domingo, 14 de diciembre de 2014

PROGRAMA ELECTORAL. MUNICIPALES. 3

3- La denominada Ordenanza de la Convivencia es uno de los elementos paradigmáticos de la discrecionalidad jurídica. 
En la practica totalidad de su articulado, quedan, no sólo las decisiones, sino la calificación de los hechos, en manos de la policía municipal. 

Esta discrecionalidad se traduce de forma sistemática en arbitrariedad. La calificación de las infracciones debe quedar reflejada de forma explícita en la norma, por lo que hay que modificarla en su totalidad y de forma inmediata. Experiencias tan desagradables como las despedidas de solteros, ruidos, botellones, el abuso de los elementos decorativos excesivos en fachadas del centro histórico y muchos otros quedarían controlados.


PROGRAMA ELECTORAL MUNICIPALES. 2


2- La actual práctica de uso de espacios públicos por negocios de hostelería es, no sólo una insensatez y un despropósito, sino también un claro abuso. Es necesario y fundamental un compromiso claro con la ordenación de ese uso de una forma racional y transparente en la que se salvaguarden los derechos de los ciudadanos y se proporcione seguridad jurídica a los empresarios de la restauración. Dentro de ella y más en concreto, el uso de espacios públicos en el casco histórico es, cuanto menos, de dudosa legalidad. Los entornos de los bienes protegidos están perfectamente definidos en la Ley de Patrimonio y su uso debe ser informado por la administración competente. Esa necesidad debe concretarse en un ordenamiento que no quede a discreción de la autoridad, tal como hoy se plantea en las ordenanzas, sino que debe ser de riguroso cumplimiento.

PROGRAMA ELECTORAL MUNICIPALES 1. GRANADA



1-
Parece lógico plantear que es necesario revisar el asunto del tráfico y de las Líneas de Alta Capacidad, pero también parece lógico pensar, en este asunto en concreto, que la situación anterior tampoco era la idónea. 
Todos sabemos que había un exceso de líneas pasando por la Gran Vía y seria conveniente corregir también esa situación. De hecho, el Plan de Movilidad de la ciudad que durante años se ha ido retrasando y que finalmente se presentó ha de ser revisado de forma crítica y con rigor.
En ese plan de movilidad hay aspectos que no pueden olvidarse. 


Hay que restringir de forma clara el tráfico privado en el centro de Granada. Y hay que hacerlo de forma efectiva y no con la boca chica o utilizando las restricciones para hacer caja. El sentido común exige que esas medidas se acompañen de un plan sensato de carga y descarga, de transporte escolar, de paradas de autobuses turísticos, de paradas de taxis, de rutas de servicios, etc...y de aparcamientos. No estaría mal que en el futuro los nuevos establecimientos hoteleros o de restauración contaran con un plan especifico de carga y descarga o, al menos, de espacios de almacén que evitasen la carga diaria. La zona azul no es un negocio, es un método para facilitar la vida a los ciudadanos y así deben ser usadas. En otro orden de cosas, las pilonas al Albaicín deben volver y hacerse más restrictivas con el tráfico privado. De igual forma, parece lógico pensar que es necesario reforzar el transporte público en el barrio y que hay que ordenar el tráfico pesado que genera, a través de autobuses turísticos, los negocios de hostelería del Sacromonte con decenas de viajes que atraviesan el interior del barrio y que taponan diariamente el propio camino del Sacromonte.
Algo habría que pensar igualmente en relación a los desvíos del tráfico desde las arterias principales hacia las secundarias. Hemos evitado el tráfico en Gran Vía a costa de hacer insoportable la calle Elvira o San Matías o la calle Molinos. Eso sí que es esconder la basura debajo de la alfombra.
Además al asunto de las bicicletas hay que darle una solución definitiva. Granada no puede ser la única ciudad del mundo que no tenga carriles bici. Entre otras cosas porque las bicis van a seguir creciendo en su uso y, lo mínimo es darles un espacio adecuado.
 
Acabo de leer una noticia que aparece en la primera página del grupo Joly. Trata de comentar la encuesta que caba de realizar este periódico en la que da, tras la correspondiente cocina, un 17 % de votos a PODEMOS. en Andalucía, partido al que denomina "partido de profesores universitarios" y del que explica los resultados por el efecto del "caso Errejón". Francamente no intento hacer propaganda de PODEMOS, partido al que creo que le falta un poquito de recorrido, pero los intentos de los medios, sin olvidar el asunto " 24 horas" de TVE, empiezan a ser patéticos y, yo diría, que hasta contraproducentes con lo que pretenden. 

¿Realmente no se les cae la cara de vergüenza de hablar de "el caso Errejón"?
¿Realmente no merece consideración por parte de sus editorialistas que, antes de cocina, PODEMOS sea la organización que tiene mayor intención de voto directo? 
¿Se demuestra con estos datos que las encuestas sólo sirven como elementos de propaganda, aparte de darle de comer a los encuestadores? 

viernes, 21 de noviembre de 2014

LA COLUMNA

Cuadros de una exposición

JUAN CAÑAVATE | 

COMO un capítulo más de la historia de esa transición tan denostada hoy, y allá por los ochenta, cuando parecía que todo iba a ser eterno y que no había retorno, comenzó en este país una historia de amor correspondida entre el arte y el poder que, según cuentan algunos, empieza a dar signos evidentes de que las cosas ya no van bien.

Eran aquellos años de abundancia para todos y artistas, galeristas, comisarios, críticos, directores de reinas y de reinos y políticos de la cosa, sellaron un buen acuerdo, que consistía, más o menos, en que los artistas criticaban al gobierno, no demasiado, claro y sin maldad ninguna, y los gobiernos pagaban y los demás aplaudían y tomaban canapés de salmón que, por supuesto, también pagaban los gobiernos. Y tan ardiente fue la cosa y tanto se arrobaron unos en los otros, que, ofuscados, fueron olvidándose del público, simple figurante de algunas inauguraciones que necesitaban bulto, y hasta por olvidarse, se olvidaron de artistas importantes que no entraron al trapo de aquel amor loco, quizás porque aún intentaban pintar cuadros y no hacer instalaciones imposibles de vídeos y ruidillos que tan de moda estaban entre los neoconceptuales de la época, altivos y algo estupidillos, que acabaron por quedarse solos


en medio de la fiesta.

Con la crisis, parece que la barca del amor se ha roto, por fin, contra el oleaje de la vida cotidiana y, cercados en su soledad, unos intentan volver a los jardines de sus paraísos perdidos y otros pedir perdón, sin dimitir, claro, por sus olvidos del pasado. Y no se si vendrá a cuento, pero qué maravillosa la exposición de Carmen Laffón en el CAAC de Sevilla.

Y divagaba yo por estos andurriales inconclusos porque hace unos días me acerqué a ver, casi en soledad, la magnífica exposición que ha montado la Universidad de Granada en la Madraza y, aunque he de reconocer que la obra expuesta me llenó de un placer que hacía tiempo que no sentía, viendo una colección de obras de arte, más me llamó la atención el modelo de exposición en sí y que calificaré, si me lo permiten, de limpio, transparente y humilde…, si por humilde se entiende que los artistas busquen una comunicación de igual a igual con el publico y no obligarle a venir de casa leído y, a ser posible, con un par de tomos de Walter Benjamín bajo el brazo, y si por humilde se entiende la convivencia de artistas consagrados con otros que andan aún llegando y me van a perdonar que no cite los nombres, y si por humilde se entiende el reconocimiento del maestro que fue modelo del artista humilde. Transparente también porque así parece un lenguaje plástico que ha sabido huir del argot segregador y estulto de una casta de fatuos elegidos, y es sólo un instrumento para entenderse y para contar cosas como las cuenta el arte, con la limpieza además que necesita el arte, sin trucos de circo y de chamarileros; sólo tiempo, espacio, luz, color y cosas para contar; arte, sólo arte, qué gusto.