La alegre pandilla se va organizando
Se les llama columnas por la forma que adquieren en la página de un periódico, pero también son la forma que toman nuestras opiniones cuando se convierten en soporte de nuestra vida cotidiana.
viernes, 15 de julio de 2011
Camps se sentará en el banquillo por un delito de cohecho por la causa de los trajes
El juez instructor fija para el presidente valenciano una fianza de 55.000 euros
SINDE
Creo que la primera bronca de cierta envergadura, se generó en el momento que alcanzó un acuerdo con el Ministerio de Defensa, en concreto con la armada, para que la marina española se dedicará a realizar investigaciones arqueológicas en zonas arqueológicas submarinas que entraban de lleno en el área competencial de las Comunidades Autónomas. En concreto, Andalucía, Cataluña y Valencia dejaron clara la metedura de pata de la señora que no tenía conocimiento de que existía una cosa que se llama estado de las autonomías.
Luego llegó el desmedido amor a la SGAE.
Luego colar a través de la Ley de Economía Sostenible sus caprichos corporativos y comerciales.
Luego el canon digital
Luego la bronca con la Academia del cine
Ahora el escándalo de la SGAE
Y ahora todavía más, las evidentes irregularidades de la selección de la capitalidad cultural de Europa.
¿Cuántos votos ha hecho esta señora, soberbia y sobre todo incompetente, perder a la izquierda?
¿Dónde se encuentra la coherencia de su gestión?
¿A qué intereses responden sus actuaciones?
¿Por qué no se va?
Luego llegó el desmedido amor a la SGAE.
Luego colar a través de la Ley de Economía Sostenible sus caprichos corporativos y comerciales.
Luego el canon digital
Luego la bronca con la Academia del cine
Ahora el escándalo de la SGAE
Y ahora todavía más, las evidentes irregularidades de la selección de la capitalidad cultural de Europa.
¿Cuántos votos ha hecho esta señora, soberbia y sobre todo incompetente, perder a la izquierda?
¿Dónde se encuentra la coherencia de su gestión?
¿A qué intereses responden sus actuaciones?
¿Por qué no se va?
jueves, 14 de julio de 2011
LÍDERES
Líderes
Juan Cañavate | Actualizado 14.07.2011 - 01:00ANDO casi convencido de que el culpable de que el gobierno de los Estados Unidos esté al borde de la quiebra y pueda llegar a declararse insolvente si no se alcanzan los necesarios acuerdos entre republicanos y demócratas en los próximos días, no es el presidente Obama, sino el presidente Zapatero por la manifiesta inquina que le profesa a ese país, como estoy convencido, igualmente, de que no hay otro responsable de la crítica situación de Italia en esta última semana, que no sea Zapatero y sus oscuros vínculos con el Vaticano y, ni que decir tiene, que lo mismo pienso respecto a Grecia, Portugal y, por supuesto, Irlanda, país en el que el presidente español posee un enorme grado de influencia y en el que ha maniobrado con una insidia especial.
Al menos así casi lo pienso después de oír el brillante análisis que de la situación financiera internacional han hecho los líderes del Partido Popular, demostrando una vez más, como sólo pueden y deben hacerlo los auténticos líderes, su rigor y seriedad a la hora de encarar una situación de tanta trascendencia para la nación.
Aunque mirado de otro punto, tanto temple y valor pueden dar hasta un poco de vergüenza, porque afirmar, con la rotundidad que lo hacía el lunes pasado la señora Cospedal o ayer mismo el señor Rajoy, que la causa de la sobrevaloración de la prima de riesgo de la deuda española, imagino que también de la italiana, la griega, la portuguesa o la irlandesa, es la credibilidad del presidente del Gobierno de España, no sólo traspasa el límite del cinismo soportable en un político, además es una ridiculez impropia de alguien que pretende ser una alternativa política seria.
Esta crisis, que ya es de la Unión Europea en su conjunto, está poniendo encima de la mesa, sobre todo, las capacidades de nuestros líderes y ciertamente empieza a parecer bastante claro que, unos más que otros, han alcanzado, como se suele decir, su nivel de incompetencia.
Aunque si el papel de Rajoy, de Cospedal o de Arenas empieza a ser inadmisible por la frivolidad, la demagogia y la falta de ideas que manifiestan, tampoco el papel del Gobierno ha sido como para tirar cohetes, defendiendo, hasta el sepuku, una serie de medidas antisociales que cada vez parecen más inútiles frente a un proceso de destrucción de la economía que, por lo que se ve, nadie controla ya y, si gran parte de la culpa la tiene Alemania, como ha dicho Zapatero hace unos días, ¿para qué ha servido tanto sacrificio?; el suyo, el de la izquierda, el de todos.
Al menos así casi lo pienso después de oír el brillante análisis que de la situación financiera internacional han hecho los líderes del Partido Popular, demostrando una vez más, como sólo pueden y deben hacerlo los auténticos líderes, su rigor y seriedad a la hora de encarar una situación de tanta trascendencia para la nación.
Aunque mirado de otro punto, tanto temple y valor pueden dar hasta un poco de vergüenza, porque afirmar, con la rotundidad que lo hacía el lunes pasado la señora Cospedal o ayer mismo el señor Rajoy, que la causa de la sobrevaloración de la prima de riesgo de la deuda española, imagino que también de la italiana, la griega, la portuguesa o la irlandesa, es la credibilidad del presidente del Gobierno de España, no sólo traspasa el límite del cinismo soportable en un político, además es una ridiculez impropia de alguien que pretende ser una alternativa política seria.
Esta crisis, que ya es de la Unión Europea en su conjunto, está poniendo encima de la mesa, sobre todo, las capacidades de nuestros líderes y ciertamente empieza a parecer bastante claro que, unos más que otros, han alcanzado, como se suele decir, su nivel de incompetencia.
Aunque si el papel de Rajoy, de Cospedal o de Arenas empieza a ser inadmisible por la frivolidad, la demagogia y la falta de ideas que manifiestan, tampoco el papel del Gobierno ha sido como para tirar cohetes, defendiendo, hasta el sepuku, una serie de medidas antisociales que cada vez parecen más inútiles frente a un proceso de destrucción de la economía que, por lo que se ve, nadie controla ya y, si gran parte de la culpa la tiene Alemania, como ha dicho Zapatero hace unos días, ¿para qué ha servido tanto sacrificio?; el suyo, el de la izquierda, el de todos.
miércoles, 6 de julio de 2011
MANIFIESTO DE LA MEMORIA
la columna
Manifiesto de la memoria
Juan Cañavate | Actualizado 07.07.2011 - 01:00PASAN uno tras otro los días y siguen pasando sin que acierte a comprender el desaliento, la desesperanza y la quietud que poco a poco se va instalado en nuestros corazones después de los pocos venturosos acontecimientos que tuvieron lugar en estas últimas semanas. No entiendo, por ejemplo, el silencio de los responsables y no entiendo tampoco que nadie mueva un dedo para señalar, aunque sea sin ánimo de ofensa, a quienes debieran haber ya dado explicaciones de las terribles cosas que han pasado, que llevan pasando, no ahora y ni siquiera en estos últimos diez años, sino quizás desde hace veinte o treinta o no sé cuándo, aunque ya sé que pocos tienen la memoria necesaria, sea por falta natural de ella o porque, arrastrados por sus intereses personales, poco tiempo han tenido para mirar atrás y contemplar la distancia que nos separa de lo que en el pasado fue esta historia y, por eso, ahora silban y miran hacia el techo y callan buscando algún rincón discreto, lo más cómodo posible, donde esconderse un tiempo y que les olviden hasta que vuelvan otros tiempos en que volver al tajo venturoso cuando ya nadie recuerde lo que hicieron.
Quizás por eso, los famosos de costumbre, se han quedado mudos cuando tras el gesto, también acostumbrado, de su firma debajo de un papel, han oído tanta acusación de cómplices, de fariseos, de embaucadores porque no esperaban que a ellos también les llegara la hora de nuestra muerte amén; pobres cantantes y poetas y escritores y actores, acostumbrados al aplauso y recibiendo ahora, también tú, hijo mío, el grito airado de los indignados que dicen, que vociferan que también ellos han ido perdiendo la memoria y son por eso también culpables de estos días y de los que aún están por llegar y es que aún, cantantes y poetas, no han entendido que todos somos culpables: los que sacrificaron la memoria traicionando y los cómplices que callamos sin denunciar su olvido, su descrédito, su avaricia, su ignorancia. La de ellos que nos han llevado hasta este sinsentido y la de tantos otros que heredaron los frutos de tanta lucha digna y la sacrificaron no se sabe en nombre de qué ni para qué.
Mientras, nosotros callamos como ahora callan los que debieran dar explicaciones y, por eso, aunque es verdad que son cansinos, casi tanto como el que esto les escribe, aún prefiero dar las gracias a esa gente que ha escrito y firmado un manifiesto, un papel más que pide aunque igual no sirva para mucho, que vuelvan a esta tierra los recuerdos.
Quizás por eso, los famosos de costumbre, se han quedado mudos cuando tras el gesto, también acostumbrado, de su firma debajo de un papel, han oído tanta acusación de cómplices, de fariseos, de embaucadores porque no esperaban que a ellos también les llegara la hora de nuestra muerte amén; pobres cantantes y poetas y escritores y actores, acostumbrados al aplauso y recibiendo ahora, también tú, hijo mío, el grito airado de los indignados que dicen, que vociferan que también ellos han ido perdiendo la memoria y son por eso también culpables de estos días y de los que aún están por llegar y es que aún, cantantes y poetas, no han entendido que todos somos culpables: los que sacrificaron la memoria traicionando y los cómplices que callamos sin denunciar su olvido, su descrédito, su avaricia, su ignorancia. La de ellos que nos han llevado hasta este sinsentido y la de tantos otros que heredaron los frutos de tanta lucha digna y la sacrificaron no se sabe en nombre de qué ni para qué.
Mientras, nosotros callamos como ahora callan los que debieran dar explicaciones y, por eso, aunque es verdad que son cansinos, casi tanto como el que esto les escribe, aún prefiero dar las gracias a esa gente que ha escrito y firmado un manifiesto, un papel más que pide aunque igual no sirva para mucho, que vuelvan a esta tierra los recuerdos.
martes, 5 de julio de 2011
COPROFOBIA ALBAICINERA
Hay que reconocer que la coprofobia que han ido desarrollando algunos vecinos del granadino barrio del Albaicín, sobre todo en lo que a la de los cánidos se refiere, está más que justificada porque es casi una patología descrita la capacidad de algunos, propios y extraños, de ir ensuciando la vida a los demás y más si se acompañan con un perrito o dos o tres.
Se trata ya en algunos centros hospitalarios, privados por supuesto, el efecto acumulado de tanta mugre que puede acabar con la paciencia y hasta con la salud de unos vecinos que no se acostumbran a pasear por el Albaicín como si lo suyo fuera un paseo por el amor y la mierda, en lugar de aquel otro paseo de John Huston y su magnífica hija Anjelica por otro lugares más entretenidos.
También creo que molesta el asunto de las pintadas en las paredes y en los muros de casas y de todo lo que se ponga por en medio y tengo que decir que, en los dos casos, he sufrido como un vecino más, la insoportable desidia municipal ante esa permanente exaltación a la mugre. Sean pues bienvenidas las acciones de lucha contra la mierda de perros y contra los graciosos pintamonas que enmierdan igualmente las paredes.
Pero...... se me da a mí que la cosa grave del Albaicín no está precisamente en esas historias de cacas y grafitis, sino en otros asuntos sobre los que casualmente, los indignados vecinos anticacas hacen la vista gorda y miran para otro lado, precisamente hacia esas cacas a las que señalan con el dedo para que los otros vecinos y los que no son vecinos, ensimismados en la contemplación de lo más terrenal y superfluo, dejen de dirigir su mirada.
Por ejemplo, nadie señala que el Albaicín no tiene el plan especial urbanístico que la legislación exige para aquellas ciudades o barrios que están declarados como Conjuntos Históricos y que al no tener tal cosa organizada como se debe, todo el barrio es un modelo de gestión arbitraria que descansa en el apoyo de una Comisión técnica en la que por cierto sí que están representados con notable influencia los vecinos que gritan por las cacas.
También permite esa debilidad de planeamiento que todo el barrio se haya convertido en un gran bloque de apartamentos para alquilar por días en los que, por cierto, no hay sitio para los vecinos de siempre que se han tenido que ir marchando para que los fines de semana o los puentes lleguen unos divertidos chicos de Móstoles o Alcorcón a montar una de esas agradables y divertidas despedidadas de soltero.
Como tampoco hay quien aguante a los agradables mozos o mozas cuando celebran sus fiestecitas a las cinco o seis de la mañana, después que se hayan bebido todo el garrafón de las discotecas, pues los vecinos de alrededor también se van.
Tampoco dicen nada estos buenos vecinos preocupados por las caquitas, de las casas unifamiliares que, al ser restauradas, se han convertido en plurifamiliares sin saber como y que, aprovechando la milagrosa transmutación, han expulsado a sus vecinos yse han convertido en apartamentos.
En fin, que si alguien quiere saber porque los vecinos del barrio se van, que sepan que no es por las caquitas ni porque nos moleste tanto el majadero de las pintadas, sino por otras cosas de las que muchos prefieren callar. Ellos sabrán por qué y qué intereses ocultan............
Se trata ya en algunos centros hospitalarios, privados por supuesto, el efecto acumulado de tanta mugre que puede acabar con la paciencia y hasta con la salud de unos vecinos que no se acostumbran a pasear por el Albaicín como si lo suyo fuera un paseo por el amor y la mierda, en lugar de aquel otro paseo de John Huston y su magnífica hija Anjelica por otro lugares más entretenidos.
También creo que molesta el asunto de las pintadas en las paredes y en los muros de casas y de todo lo que se ponga por en medio y tengo que decir que, en los dos casos, he sufrido como un vecino más, la insoportable desidia municipal ante esa permanente exaltación a la mugre. Sean pues bienvenidas las acciones de lucha contra la mierda de perros y contra los graciosos pintamonas que enmierdan igualmente las paredes.
Pero...... se me da a mí que la cosa grave del Albaicín no está precisamente en esas historias de cacas y grafitis, sino en otros asuntos sobre los que casualmente, los indignados vecinos anticacas hacen la vista gorda y miran para otro lado, precisamente hacia esas cacas a las que señalan con el dedo para que los otros vecinos y los que no son vecinos, ensimismados en la contemplación de lo más terrenal y superfluo, dejen de dirigir su mirada.
Por ejemplo, nadie señala que el Albaicín no tiene el plan especial urbanístico que la legislación exige para aquellas ciudades o barrios que están declarados como Conjuntos Históricos y que al no tener tal cosa organizada como se debe, todo el barrio es un modelo de gestión arbitraria que descansa en el apoyo de una Comisión técnica en la que por cierto sí que están representados con notable influencia los vecinos que gritan por las cacas.
También permite esa debilidad de planeamiento que todo el barrio se haya convertido en un gran bloque de apartamentos para alquilar por días en los que, por cierto, no hay sitio para los vecinos de siempre que se han tenido que ir marchando para que los fines de semana o los puentes lleguen unos divertidos chicos de Móstoles o Alcorcón a montar una de esas agradables y divertidas despedidadas de soltero.
Como tampoco hay quien aguante a los agradables mozos o mozas cuando celebran sus fiestecitas a las cinco o seis de la mañana, después que se hayan bebido todo el garrafón de las discotecas, pues los vecinos de alrededor también se van.
Tampoco dicen nada estos buenos vecinos preocupados por las caquitas, de las casas unifamiliares que, al ser restauradas, se han convertido en plurifamiliares sin saber como y que, aprovechando la milagrosa transmutación, han expulsado a sus vecinos yse han convertido en apartamentos.
En fin, que si alguien quiere saber porque los vecinos del barrio se van, que sepan que no es por las caquitas ni porque nos moleste tanto el majadero de las pintadas, sino por otras cosas de las que muchos prefieren callar. Ellos sabrán por qué y qué intereses ocultan............
domingo, 3 de julio de 2011
RAPHAEL SCHUTZ Perspectiva y paciencia
"El español que conoce Israel por la prensa cree que solo hay ultraortodoxos y soldados"
Estos textos extractados de un artículo publicado en el día de ayer en el periódico "El País" ( he de decir que el primero ha sido extractado en la edición del mismo periódico y el segundo constituye el primer párrafo del artículo) son indicativos de la capacidad de manipular la verdad que posee el Estado de Israel y sus representantes diplomáticos.
Yo conozco el estado de Israel y no por la prensa, sino porque he estado allí, como igualmente conozco los territorios ocupados por el Estado de Israel y puedo decir que tiene razón el embajador al afirmar que hay más cosas que ultraortodoxos y soldados; en efecto, cualquier persona que viaje a Israel y salga de los circuitos turísticos, podrá comprobar que además y sobre todo, hay una población civil israelí peligrosamente armada. He visto civiles armados con armas automáticas que difícilmente tenían la mayoría de edad. He visto chavales jugando al fútbol en medio de una callejuela de Jerusalem con armas automáticas, he visto chavales ir al instituto con las mochilas y armas automáticas. He visto excursiones de civiles a visitar algún lugar emblemático de su ficticia historia (la tumba del rey David es una auténtica farsa), armados como quien va a la guerra. Es cierto, además de soldados, hay una población civil preparada para la violencia y la muerte.
También he visto a palestinos humillados, expoliados, expulsados de su tierra y de sus casas, hacinados en campos de refugiados en su propia tierra, trabajando por sobrevivir con tenacidad de héroes en una tierra a la que le han robado el agua, los caminos, el futuro, la esperanza.
Es cierto que la imagen que genera la prensa es parcial, pero este señor no explica las dificultades que pone el Estado teocrático de Israel para que cualquiera pueda pasar libremente por esa tierra cercada y encerrada en los muros de hormigón que tanto recuerdan a la Varsovia nazi.
Con respecto al texto que encabeza el artículo, la mentira vuelve a dominar su discurso: ¿Por qué intenta este representante de Israel confundir a la opinión pública con dos palabras que no son la misma cosa. Una cosa es el pueblo judío y otra cosa es el estado de Israel. Muchos judíos piensan que el mayor enemigo de
un pueblo que pervivió sin territorio durante miles de años, es el propio Estado de Israel que atenta contra los principios y vínculos del pueblo judío extendido y unido a través del mundo sin necesidad de pertenecer a un país que genera tanta violencia. ¿Por qué Israel, un estado violento, autoritario y racista se arroga la representatividad de aquellos que siendo judíos no son israelíes?
A estas alturas nadie sensato piensa en la desaparición del estado de Israel, pero ese estado se ganará el respeto de la humanidad cuando transite hacia un país realmente democrático donde prime el respeto a los habitantes originales de Palestina y, sobre todo, el respeto a la vida.
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