martes, 9 de noviembre de 2021

Un Plan para gobernarlos a todos

 Con relativa tranquilidad, vuelvo a este blog.

Lo hago porque de nuevo me he puesto a escribir en el Granada Hoy y porque imagino que un blog es un lugar apropiado para ir colgando mis artículos.

Empiezo con el que publiqué hace unos días sobre el futuro PGOU de Granada.

No es especialmente poético, pero si oportuno.


Un Plan para gobernarlos a todos (granadahoy.com)


Un Plan para gobernarlos a todos.

 

Hay quien cae en el error -los políticos suelen hacerlo y los medios de comunicación lo refuerzan- de pensar que el hecho de que un bien se declare BIC, es una especie de premio o galardón que aumenta su prestigio y, por tanto, su valor comercial en el mercado turístico; un error interesado desde luego, porque un título jurídico de BIC no es un diploma de reconocimiento que se le otorga a un bien para incluirlo en su publicidad, sino algo bastante más serio, destinado a protegerlo ante los peligros que pudiera correr.

Culpa tienen también quienes declararon BIC cosas como el Fandango de Huelva o el Mollete de Antequera; una soberana memez que nada tiene que ver con el sentido original por el que se crearon los BIC como figuras jurídicas de protección. La pregunta es simple; ¿Corren peligro los molletes de Antequera o el Fandango de Huelva?

También induce a error la famosa lista de la UNESCO de Bienes Patrimonio de la Humanidad, que, paradójicamente, no tiene ninguna repercusión jurídica en la protección de esos Bienes, pero que queda bien en los folletos turísticos.

Por poner un ejemplo cercano, lo que protege, mejor o peor, al Albaicín, no es ser Patrimonio de la Humanidad, sino ser un Bien de Interés Cultural inscrito en el Catálogo General del Patrimonio Histórico.

Aunque el caso del Albaicín sea algo más complejo porque, allá por el año 2003, lo que eran tres BIC; el Albaicín, el Centro Histórico y la Alhambra se unificaron en uno solo al que se añadió, además, el Sacromonte.

Con ello, y tal como obliga la Ley de Patrimonio, se puso en marcha uno de los instrumentos más importantes para la protección de un Conjunto Histórico, la adaptación del planeamiento urbanístico y, por eso, el Albaicín tiene un Plan Especial de Protección que se aprobó en el año 1991.

Sin embargo, ya he señalado anteriormente que en el año 2003 se unificaron los tres BIC existentes creando un único BIC, el del Conjunto Histórico de Granada formado por cuatro sectores, Albaicín, Sacromonte, Alhambra y Generalife y el propio Centro Histórico y como todos, menos el Sacromonte, tenían ya su propio Plan de Protección, el Decreto de creación del nuevo BIC, con sentido común, reconoció la pervivencia de esos Planes.

Es decir, un solo BIC, el Centro Histórico de Granada, con tres Planes Especiales de Protección; Alhambra y Generalife, del año 1989, Albaicín, del año 1991 y Área Centro, del año 2002.

La parte buena es saber que nuestro patrimonio está protegido desde el punto de vista urbanístico, la parte mala es constatar que los riesgos que se cernían sobre el Patrimonio en los años ochenta o noventa, no se parecen ni de lejos a los actuales.

En términos bélicos sería como enfrentarse a armas de última generación del siglo XXI con sistemas defensivos de unas fechas del siglo pasado en las que, por ejemplo, salieron al mercado los primeros teléfonos móviles.

Pondré tres ejemplos de nuevos riesgos dentro del Conjunto Histórico: la movilidad, la contaminación visual y los cambios de uso.

El primero repercute negativamente desde dos posibilidades contradictorias, el exceso o el defecto; la saturación de vehículos privados, por un lado, o la dificultad de acceso para la población residente a su barrio que acabaría por convertir su vida cotidiana en un infierno.

Imaginen el Gran Canal de Venecia lleno de cruceros turísticos y que un vecino no pueda llegar a su casa de Santa Croce en su pequeña lancha o en su vaporetto. Algo parecido pasa en el Albaicín o en el centro de Granada; exceso de tráfico, pero poca accesibilidad.

La Ley de Patrimonio, que ya se olía de qué iba el asunto, incorporó en su articulado que un Plan de Protección deberá incluir Las determinaciones en materia de accesibilidad necesarias para la conservación de los valores protegidos”.

El problema está en que, al ser la Ley del año 2007 y los Planes anteriores a esa fecha, ese aspecto no se contempla en ninguno de ellos por lo que las actuaciones en materia de movilidad que se hacen en el Conjunto Histórico de Granada no solo no están refrendadas por la Ley de Patrimonio, sino que, además, en ningún momento ha habido voluntad de hacerlo por parte de las autoridades que han ido improvisando medidas que nunca han resuelto el doble problema planteado.

Al segundo peligro, el de la contaminación visual, la Ley le dedica un extenso artículo y también establece la obligación de recoger en el planeamiento medidas de control, pero, igualmente, los Planes son anteriores a la Ley por lo que no recogen estas medidas ni cumplen la Ley en este aspecto, aunque aquí es más grave y sí que está clara la dejación de funciones y la elusión de responsabilidades de las Administraciones implicadas. Una disposición de la Ley, la transitoria tercera, establece la obligación de los ayuntamientos, en un plazo de tres años, desde el año 2007, de elaborar un Plan de Descontaminación Visual.

En Granada, ni existe dicho plan ni se le espera y asistir al espectáculo de terrazas, sombrillas, publicidad, veladores, toldos, marquesinas,… degradando el Centro Histórico hasta la náusea, no es ciertamente un modelo de respeto al patrimonio de la ciudad por parte de las autoridades.

El tercer peligro, el más pernicioso quizás, tiene que ver con el cambio de uso de los inmuebles. Especialmente en un momento, todos lo sabemos, en que el alquiler vacacional por días, es una de las claves del modelo que caracteriza al turismo de masas granadino. El impacto de esa modificación del uso sobre el tejido social del centro histórico es brutal y no solo afecta a la supervivencia del vecindario, también de forma mortal a la trama comercial vinculada a ese tejido social. Si no hay pisos, no hay vecinos, si no hay vecinos, no hay mercados ni comercio y los centros históricos, simplemente, mueren.

También la Ley contempla este peligro y obliga a incluir en los Planes Urbanísticos de Protección “Las determinaciones para el mantenimiento de los usos tradicionales y las actividades económicas compatibles, proponiendo, en su caso, medidas de intervención para la revitalización del bien protegido.”

 Y también promotores y agentes económicos han intentado por todos los medios, legales o ilegales, eludir esas obligaciones con la complicidad, en demasiadas ocasiones, de las autoridades. Si no se pueden ponen pisos turísticos legales, se ponen ilegales y todos miramos para otro lado.


Solo atendiendo a estos tres aspectos que he enumerado, se hace evidente que, en la actualidad, la situación del Centro Histórico, desde el punto de vista de su protección patrimonial, atraviesa un momento delicado y la amenaza sobre ese patrimonio, desde luego, no es ficción como la del mollete de Antequera. Aquí si hay peligro de que el daño acabe por ser irreversible si no se acomete una renovación inmediata y urgente de los tres planes existentes.

Al parecer, el nuevo gobierno municipal ha diseñado una estrategia distinta, la de un nuevo Plan General en lugar de renovar los tres Planes Especiales y es cierto que la Ley contempla en su artículo 30.3 la posibilidad de que ese Plan General introduzca las medidas especiales de Protección, pero, también es cierto que, comprobada la eficacia municipal en los intentos anteriores, la empresa genera cierta desconfianza, cuando, además, no sólo habrá de asumir los contenidos de protección de los otros tres planes sino enfrentarse a situaciones patrimoniales nuevas como la Villa romana de los Mondragones, La azucarera de San Isidro, el Sacromonte y el valle del Darro, la villa romana de la calle Primavera, o el Campus de Cartuja, por poner algunos.

Si no lo hace ni lo pretende, no habremos avanzado demasiado y nuestro Patrimonio Histórico estará irreversiblemente abocado a su pérdida.

 

 

 



domingo, 22 de octubre de 2017

Stand by


El hecho de que intentemos conservar la calma en estas duras horas en las que nuestro país avanza de forma decidida hacia la limitación de las libertades civiles, no tiene que traducirse en la renuncia cobarde a mirar de frente hacia el futuro.

El futuro hoy es más que impredecible cuando a cada instante la conjura contra la libertad se hace más y más fuerte.
El gobierno de un partido que ha conseguido aglutinar en su militancia a la más agresiva extrema derecha ultranacionalista, heredera de símbolos y valores de la dictadura va a gobernar en Cataluña, una Comunidad en la que es una fuerza residual con una presencia parlamentaria mínima y casi testimonial.
Va a gobernar violentando un sistema legal, una constitución que ha demostrado una y otra vez su obsolescencia en la organización territorial del Estado.
Va a gobernar apoyado por un partido, Cs, que vive el sueño de convertirse en la referencia de la derecha en Cataluña sin llegar más allá en sus análisis que la satisfacción que les generan los futuros resultados de unas elecciones que, sin duda, estarán marcadas por el odio.
Va a gobernar apoyado por un partido socialista que no ha dudado en recurrir  a los más perversos soportes ideológicos de la derecha españolista y ultramontana para jugar un papel penoso, rastrero y traidor con su pasado y sus principios federales fundacionales a la hora de enfrentarse a este problema estructural que arrastra España desde la transición. Todo a cambio de un hipotético beneficio electoral en el resto de España
Va a gobernar apoyado por una Union Europea cada día más feroz, cruel e inhumana, en una monarquía que está reivindicando un papel protagonista en la política que no sólo no le corresponde sino que puede poner en peligro la estabilidad del sistema más aun que la independencia de Cataluña.


     

martes, 1 de septiembre de 2015

EL PP EN CATALUÑA

Foto de Juan Cañavate.




No debe tenerlas todas consigo Rajoy en las elecciones en Cataluña cuando echa mano de forma tan descarada de personajes como González o como Merkel. La verdad es que, más que electoralistas, sus reacciones empiezan a parecer desesperadas. 
La última propuesta de hoy de reformar el Tribunal Constitucional para poder sancionar a Mas, hace aún más evidente la debilidad de Rajoy y su auténtico terror a una repuesta en las elecciones que pudiera entenderse como un plebiscito a favor de las tesis de la independencia en Cataluña. 

Rajoy, que intentó pasar a la historia como el presidente que acabó con ETA y que no pudo porque se le adelantó Alfredo Pérez Rubalcaba, podría pasar a la historia realmente como el presidente con el que se inició la segregación del territorio catalán.

martes, 16 de junio de 2015

GOBIERNO


Si no una perversión que merezca condena pública, sí merece al menos una reflexión que permita, en algún momento, intentar replantear el modelo.  

Me refiero a los cambios que Manuel Chaves introdujo en el funcionamiento del gobierno andaluz y en el propio PSOE cuando para su desgracia y yo diría que la nuestra, llegó a Andalucía a sustituir a Rodriguez de la Borbolla. Funcionamiento y modelo que no estaba regulados en ninguna norma que saltarse y que Chaves cambió, sin preguntarla a nadie cuando vio rapar las barbas a su vecino; es decir José Rodríguez de la Borbolla.

La protesta generalizada de las estructuras de poder provinciales del PSOE frente a lo que entendían como excesiva centralización del gobierno andaluz, fraguaron, por aquel entonces, en un congreso regional que organizado por Alfonso Guerra en persona, le cortó la cabeza a Pepote y puso en su lugar la de Manolo Chaves. Una gran cabeza, por cierto.
La conclusión de aquel asunto no fue otro que reforzar estructuras provincianas que atendían a intereses de poder local, clientelar y cortoplacistas,  enemigas directas de la planificación y del rigor.
Desde ahí los consejos de gobierno se hacían por simples cuotas; cada provincia tenía lo que se merecía sin atender a la capacidad de los elegidos, sino sólo a su peso en la estructura. Los Delegados dejaron de ser Delegados de las Consejerías en las provincias para convertirse en puro aparato provincial que adolecían de una manifiesta falta de lealtad a sus consejeros pero que presumían de una fidelidad perruna a sus Secretarios Provinciales.
En cada decisión en los Consejos pesaba, sobre todo, la procedencia de cada Consejero. 
Mañana o quizás pasado, la nueva presidenta electa del gobierno andaluz formará gobierno, unos cuantos días después se elegirán los altos cargos y los delegados provinciales y veremos si la cosa sigue igual.
  

viernes, 29 de mayo de 2015

PALABRAS DE AMOR

LA COLUMNA

Palabras de amor

JUAN CAÑAVATE | 


ANDABA yo brujuleando hace unos días por esos mares del diablo, sin rumbo claro ni casi ganas de tenerlo, más bien, les confieso, dudando entre la desolación y el desconcierto con la que se nos viene encima en Granada, cuando mi amigo Javier Hódar, a esa hora del café de la mañana en la que a uno le pillan aún con los efectos de la pastilla de la alergia, más que sugerirme, me reclamaba, no sin algo de retranca, que me olvidase del triste destino de esta ciudad tan gris y me dedicase, en mis columnas quincenales, a escribir historias de amor en lugar de desamor, que más satisfacciones me darían a mí y a quienes me leyesen, escribir palabras de amor que seguir rumiando la pena que le queda por sufrir a esta ciudad atribulada, que ya hace tiempo perdió el tantico de ternura y de deseo que aún quedaba por sus calles. 

Y no sé si fue por la sugerencia o las pastillas o por la primavera misma, que se me empezó de pronto a poner esa cara que a uno se le pone con el amor y con el recuerdo de un tiempo casi dormido, aunque no olvidado, de besos infinitos en rincones escondidos de geografías inconfesables y tan dulces como son dulces los amaneceres de los cuerpos desnudos, rendidos y exhaustos tras las batallas de amor. 

Recordé, casi sin quererlo, las sábanas deshechas y los miembros vencidos y hasta el olor, tantas veces amado, del cuerpo más amado y ese sudor de sal tras la batalla y ese sabor a mar de la piel entre las olas de un mar intenso y calmo, después del temporal, que se navega sin más compás ni aguja que la que da el deseo. 

Y en esas cosas pensaba mientras huía de las palabras que intentaban dibujar el desaliento en esta ciudad marchita o, igual, olvidarme de ella, como quien olvida pasiones del pasado que más que arrebatar, hastían: que sí, que yo te quiero mucho, pero que tú por aquí y que yo por allí, que ya no puedo más. Y volvía a asaltarme, mientras tanto y casi sin permiso, el sabor de ese pliegue perdido entre los labios tiernos de esa boca tan dulce, de aquellos ojos perdidos en mi ojos, de aquella suave curva de la espalda, de los pechos dormidos, de aquel lenguaje de pieles, de los acertijos y de las travesuras y al fin o, más o menos, al fin de ese viaje, iba pensando en todas esas cosas, mientras miraba el tedioso autobús pasar y a los turistas, aburridos de representar su ominoso papel de figurantes del negocio de la ciudad en ruinas, mientras se abanicaban el sofoco con el triste folleto de la Granada más cañí. Así que sí que sí, que me parece que, al menos esta vez, voy a escribir de amor.

domingo, 22 de marzo de 2015

LA LÍNEA DE SOMBRA

La línea de sombra

JUAN CAÑAVATE | ACTUALIZADO 20.03.2015 -

CUENTA Nando, y ya quisiera yo que ustedes conocieran a Nando, que si hubo otros tiempos y en cada uno tocaba lo que tocaba, en este, que está por venir próximamente, toca un tiempo de generosidad, y que sin ese raro  y necesario ingrediente de nuestra historia, será difícil salir de este oscuro territorio en el que vivimos que se va volviendo con los días, insoportablemente inhóspito y hostil. 

Le cuento yo a Nando y a quien quiere escucharme, que esto más que un polvoriento desierto, es, como en el océano de Conrad, una línea de sombra imperceptible que nos tiene atados a una asfixiante agonía y que, más que perdidos, andamos varados y que, si se observa con atención el mar, más parece que retrocedemos y nos arrastra lentamente hacia un triste lugar en el que nunca estuvimos. Yo, al menos, no creo recordar un horizonte más gris ni un ambiente más desolador y agobiante en el que ni el futuro se vislumbra tras la bruma. 

De ahí lo de la generosidad de Nando y de su recomendación de remar desde desde todos los rincones siguiendo un solo rumbo, para salir de esta calma insoportable. 

Pasa, sin embargo, que cuando miras en estos días, a los que al fin tendrán que gobernar el rumbo, no parece que estén, por sus palabras y sus actos, muy dispuestos a la maniobra y ni tan siquiera parece que sea una buena idea el proponérselo, cuando les oyes hablar a los unos de los otros con el sólo argumento común de sus recelos o de sus agravios para seguir mirándose desde el resentimiento o desde el desprecio o la desconfianza, y para seguir estando donde están, justo en el lugar contrario de donde debieran estar para salir de aquí. A ellos me refiero, a la izquierda, a la lúcida y brillante izquierda de este país que siempre han sido así, enormemente generosa. 

Igual, sin duda, hasta les molesta que hoy escriba estas palabras y que les sugiera algo más de humildad y un poco menos de rencor en sus verdades y un algo más de que todos reconozcan sus errores hasta reconocer que, a pesar de sus contradicciones insalvables y de sus deudas no pagadas y de sus incomprensibles o imperdonables actos y en sus ofensas heredadas desde, más o menos, la Primera Internacional, también está la izquierda en esos otros a los que miran con desprecio y que no debieran estar enfrente sino al lado. 

No cuadra, por eso, que ahora, precisamente ahora, en este tiempo que demanda sobre todo gente y gestos generosos, vuelvan a los atriles con sus discursos, los líderes que fueron y demostraron ser, campeones del sectarismo y del rencor y que sólo son mareantes expertos en perder el viento y en navegar por la línea de sombra. 

Suerte para el domingo y, sobre todo, para el lunes.

domingo, 1 de marzo de 2015

EL ALCALDE AGAIN

LA COLUMNA

El alcalde again

JUAN CAÑAVATE | ACTUALIZADO 27.02.2015 - 01:00





    DESDE que el señor Torres es alcalde de esta ciudad, le hemos conocido dos líneas estratégicas en su gestión; impedir el uso seguro y civilizado de la bicicleta y arremeter contra cualquier actuación del Patronato de la Alhambra. 

    En tan poco edificantes empresas, el señor alcalde ha sabido aprovechar siempre el apoyo de asociaciones que a todos representan y que de todo saben y que, en estos días de campaña electoral y sin maldad ninguna, han montado un coro de palmeros cuando ha dicho que el proyecto Atrio de la Alhambra, es un duro atentando de los sevillanos contra la ciudad de Granada. Algo que nunca habíamos oído, por cierto. 

    Y como suele ser hombre de pocas palabras y menos argumentos, ha dejado en manos del coro los argumentos de la ofensa que, vistos uno a uno y eliminando las simples tonterías, se vienen a resumir en dos cuestiones: que no parece adecuada una inversión de 45 millones de euros en la Alhambra, la una, y que ¿para qué quiere la Alhambra tanto equipamiento cultural?, la otra. A la primera la Alhambra ha respondido que se olvida el señor alcalde de que la inversión es precisamente en la Alhambra y que la Alhambra está en Granada y que otra cosa sería si tantos millones, fueran a parar a otro lugar, por ejemplo, a Sevilla y que la inversión se viene a sumar a muchas otras que la Alhambra realiza en la ciudad y, si no, ahí tienen el Bañuelo, Dar al Horra, Horno de Oro, el Corral del Carbón... concluyendo en la pregunta de que ¿en qué cabeza cabe que se renuncie a una inversión de ese calado en Granada, simplemente porque sea en la Alhambra? 

    A la segunda cosa, me van a permitir que les intente contestar yo. 

    La Alhambra lleva desde hace bastantes años consolidando un buen modelo de gestión, con profesionales comprometidos en un proyecto escrito desde hace años, su Plan Director y que, desde luego, no es una improvisación ni una ocurrencia de nadie. 

    Gracias a ese modelo y a gestionar algo más que la simple visita al monumento, se ha convertido en un elemento clave en la vida científica y cultural de la ciudad, con una programación que deja en evidencia la triste fanfarria pueblerina municipal. 

    ¿Le parece al señor alcalde que eso es malo y que debiera renunciar a ello? 

    ¿Le parece al señor alcalde que los granadinos y los visitantes vamos servidos con las comedias o los artistas que trae al Isabel la Católica su concejal del asunto o con las procesiones de Semana Santa? 

    ¿Le parece sensato desperdiciar las posibilidades de nuevos espacios porque la programación no la haga el ayuntamiento? 

    Lo que no parece sensato es que el alcalde intente destruir lo que funciona bien en lugar de intentar arreglar lo que funciona mal, o será que con la Alhambra al lado, se nota demasiado lo suyo.



    miércoles, 25 de febrero de 2015

    El SILENCIO DEL CICLISTA.

    Hace un par de días, creo, escribí un post en un hilo de "imagina Granada" en el que decía algunas cosas que, al parecer no son verdad. La primera es que Bici Escuela es una asociación que está en contra de los carriles bicis y la segunda que escribí es que le da la razón al ayuntamiento en su política antibici. La primera afirmación la he sacado de sus propios documentos y la segunda de los medios de comunicación en los que incluso llegué a leer una entrevista a la señora concejala de tráfico en la que se congratulaba de la coincidencia de acuerdos con la asociación y la utilizaba como referente de sus argumentos antibici en Granada. Hechas estas afirmaciones planteaba una duda, la de que " La verdad es que no se qué puede aportar al uso de la bicicleta en Granada" la citada asociación que tanto coincidía en sus objetivos con la señora concejala. Defendía igualmente en mi post los carriles bicis con el argumento de que durante muchos años he vivido en una ciudad ( Sevilla) que dispone de un largo recorrido de ellos y terminaba mi reflexión diciendo que los carriles bicis aportan seguridad al ciclista, al peatón y hasta a los conductores de coches y que me parecían un sistema adecuado para ordenar el tráfico ciclista del que hago uso desde hace más de veinte años. Detrás de ese post, he recibido la mayor colección de insultos e improperios que me han llegado en mi vida, que ya es algo larga, incluida una velada insinuación de una señora acerca de mis intereses comerciales o mercantiles para vender carriles bici. El resto, puede consultarse en el hilo, pero pongo un pequeño ejemplo: "Y es que no estamos solos, tu ansia de ser marginado está más que obsoleto y superado.... Es curioso cómo después de 20 años todavía siga vivo..... Yo cada día observo restos de sangre ciclista en cualquier esquina de la ciudad, pero sobre todo sangre fresca de un recién atropellado... los conductores de coche son unos auténticos asesinos que salen de sus casas deseosos de encontrar a un ciclista a quien rebentar los sesos." Perdonen la "b" de reventar pero he hecho un cut. Detrás de esa intervención más dirigida a hacerme callar que a otra cosa, he seguido recibiendo comentarios en términos parecidos. Uno de ellos me invitaba incluso a sentirme avergonzado por compartir ideario con Hitler "Revisa el discurso de Hitler en las olimpiadas de 1936 alabando las grandezas de los carriles bici alemanes gracias a los cuales los coches tendrían libre el paso. Mira que coincidir en algo con Hitler.... a mi me daría vergüenza." Y lindezas parecidas que prefiero ir callando. Sin embargo, al margen de los exabruptos, hay algo que me llama la atención y no es la defensa de las posiciones que esta asociación ha expresado en coincidencia con el gobierno municipal, sino la virulencia de la crítica a la opinión de otros en un lugar, un muro, que me parece que no es ni tan siquiera de su propiedad. O quizás sí. Pero ¿Por qué esa violencia? por qué esa necesidad de callarme? Por qué ese afán de exterminar a alguien que hable cosas distintas?. Dándole vueltas al asunto llego esta tarde a un documento en el que la citada asociación pide a la señora concejala de tráfico que la asociación se convierte en los interlocutores oficiales en materia de bicicletas y me pregunto si no estará ahí la clave del asunto y de la encendida respuesta a que alguien, que no en exclusiva ellos, hable de circular en bicis. Suele ocurrir en nuestra ciudad; mejor hablar con alguien que interpreta el sentir de todos y así no hay que hablar con todos. Ocurre en el Albaicín, donde la asociación habla en nombre de todos los vecinos, ocurre en el Sacromonte, ocurre siempre. Los procesos democráticos de estas asociaciones son incuestionables; nos juntamos unos pocos y a cualquiera que hable, opine, diga algo al margen del sagrado interlocutor oficial le cortamos la cabeza. Pues verán, va a ser que no. Lamento que el espacio de este esperpento haya sido en ese muro de Imagina Granada, un proyecto que respeto, por ahora, claro, pero yo que llevo mucho tiempo montando en bici y jugándome la vida con mis 58 años por la Gran Vía o por Reyes Católicos o por el Paseo de los Tristes, voy a seguir hablando sin que ustedes ni el colegio de arquitectos, estructura corporativa, donde las haya, la Asociación bici escuela o quien esa, me represente o actúe de interlocutor.

    viernes, 13 de febrero de 2015

    llaves inglesas

    LA COLUMNA

    Llaves inglesas

    JUAN CAÑAVATE | ACTUALIZADO 13.02.2015 - 01:00
    EL célebre autor norteamericano de novela negra Dashiell Hammett supo describir la resuelta capacidad de resistencia contra el sistema de uno de sus personajes en una frase adecuada al Chicago de la época. "No quería cambiar el mundo, sólo meter una llave inglesa en los engranajes del sistema" y la verdad es que, viendo cómo se van desarrollando los acontecimientos en estos últimos días, empiezo a tener la sensación de que todo el mundo se ha puesto de acuerdo en emular al destructivo mecánico para ir metiendo llaves inglesas en cualquier máquina de las que, más o menos, han venido funcionando en estos años, en estos largos años a los que ha ido dando forma, queramos o no, eso a lo que se suele llamar la Transición. 

    Allá por el año 73, un enviado malagueño de Alfonso Guerra, a la sazón y en el momento, omnipotente secretario de organización del PSOE, desmontó, guillotina en mano, la estructura del partido en la provincia de Granada por un quítame allá esas pajas en lo que a ordeno y mando se trataba y, tras el duro ejercicio de disciplina revolucionaria, tan de la época, hubo de pasar más de un año, en plena clandestinidad, para que el partido volviese a tener trece o catorce militantes de los que hoy, la verdad, quedan pocos. Esa historia, lógicamente, no la recuerdan más que los pocos supervivientes de aquel pequeño grupo que también recuerdan que, con el tiempo y con las nuevas formas más abiertas y democráticas que vinieron con la crisis del régimen y la llegada de las libertades, aquellas costumbres un poco caníbales de guillotinar oponentes pasaron al olvido. 

    Por eso, porque la Transición enseñó que se podían hacer las cosas con relativa elegancia y sin dejarlo todo perdido, la decisión de Pedro Sánchez de desmantelar la dirección del PSOE de la Comunidad de Madrid y cobrarse la cabeza de Tomás Gómez sin causa aparente que lo justifique, salvo algunas poco convincentes excusas, sabe y huele, no a batalla política, sino a llave inglesa en medio de una máquina que venía funcionando, con algunos achaques, pero funcionando. Y suena, además, a algo que está más allá de la simple eliminación de un enemigo político, tan más allá como recuperar las viejas formas expeditivas de la clandestinidad como modelo de funcionamiento en un partido que no está muy acostumbrado a tanta sangre. Quizás tenga que ver la cosa con un liderazgo que se tambalea y que quiere afirmarse con gestos que, sobre todo, buscan demostrar la ejemplaridad del castigo a la disidencia y la pródiga actitud con los bien mandados, una especie que ha proliferado más de la cuenta en la vida política de los últimos años. 

    Es posible, aunque lo dudo, que la jugada le salga bien al candidato. Más le vale, porque si no, la venganza será fina.

    domingo, 8 de febrero de 2015

    PROPUESTAS ELECTORALES

    1PROPUESTAS ELECTORALES. CULTURA





    • 1  -   Hasta ahora se ha reivindicado y reconocido que la cultura es un derecho de los ciudadanos, a partir de ahora, hay que dar un paso más y  entender que el papel de la Administración es el de, sobre todo, garantizar ese derecho.


    • 2-    Dentro de la cultura, el Patrimonio Histórico ocupa un papel de especial importancia porque es soporte de valores sociales imprescindibles en la sociedad; es soporte del pasado, de la memoria y de la identidad, proporciona disfrute, formación y conocimiento, aporta argumentos a la convivencia, a la diversidad, al respeto y a la paz y es, sobre todo y por encima de todo, garantía de futuro. Por eso la gestión de la cultura debe ser rigurosa, crítica, profesional, abierta, participativa y democrática.


    • 3-    Pero además la cultura y el patrimonio histórico son un recurso económico de importancia fundamental en una sociedad cada vez más vinculada a actividades económicas dedicadas al ocio. Como recurso económico la cultura y el patrimonio son un bien escaso y de evidente fragilidad. Su sobre explotación desde exclusivos mecanismos de mercado, vinculados sobre todo al turismo, conduce de forma inevitable a su manipulación, falsificación, empobrecimiento y destrucción.


    • 4-    La gestión de los recursos patrimoniales evitará, especialmente, poner en peligro su integridad y atenderá, fundamentalmente, a su protección, a su conservación y a desarrollar y potenciar los valores sociales a ellos asociados. No se entenderá su rentabilización o explotación económica sin atender a su rentabilidad social y a su protección.  


    • 5-    Se reforzará el carácter público de los bienes patrimoniales, tanto los que son propiedad pública, como aquellos que la actual Ley define como bienes demaniales, resultado, fundamentalmente, de las excavaciones arqueológicas y de los hallazgos casuales. Desde este objetivo, es prioritario, recuperar como bienes públicos las inmatriculaciones de patrimonio histórico realizadas por la iglesia católica como la mezquita de Córdoba, o las donaciones de bienes públicos a entidades religiosas como el Hospital de san Juan de Dios de Granada.


    • 6-    Se definirán de forma precisa las obligaciones de la Administración respecto a los bienes patrimoniales declarados. En la actualidad la norma contempla de forma explícita las obligaciones de propietarios, pero deja sin definir las obligaciones de la propia Administración y su responsabilidad subsidiaria.


    • 7-    Las acciones de la Administración atenderán a objetivos definidos desde una planificación rigurosa, participativa y democrática. Desde este principio básico de gestión, se eliminarán las practicas destinadas a efectos propagandísticos, mediáticos, electoralistas, etc, en la gestión del Patrimonio Histórico y, sobre todo, en las inversiones en él realizadas.


    • 8-    En la consecución de estos objetivos, la Administración competente en materia de patrimonio histórico,


    a) Se dotará de los recursos adecuados, tanto financieros como técnicos y humanos para llevar a cabo sus funciones.

    b) En cuanto a los recursos humanos, se revisarán y reordenarán aquellos instrumentos genéricamente conocidos como "entes instrumentales" o “administración paralela” en especial la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales y el IAPH revisando los procesos de acceso y selección del personal de los últimos años, así como sus objetivos, evitando en todo caso, el solape de funciones que se da en la actualidad.

    c) En cuanto a los recursos financieros y a los presupuestos deberán ser transparentes, públicos, provincializados y desconcentrados no sólo en la gestión, sino también en la selección de objetivos. Además se regirán por un principio básico de proporcionalidad, distribución justa y solidaridad.

    d)  Establecerá los mecanismos necesarios de cooperación con otras administraciones.

    e) Establecerá las medidas fiscales pertinentes, en el ámbito de su competencia, para potenciar la inversión privada en materia de patrimonio. En especial en aquellos casos en los que las inversiones deviene en obligatorias derivadas del planeamiento de protección como son las actividades arqueológicas preventivas y que se desgravarán en la fiscalidad autonómica.




    miércoles, 21 de enero de 2015

    DIVORCIO PREVISIBLE

    El día 5 de diciembre pasado, escribí esta columnilla en el Granada Hoy.
    Resulta curioso ver lo predecible que era el asunto.
    No la colgué en el blog como en otras ocasiones. 
    Ahora lo hago



    Divorcio previsible

    Mas que complicadas operaciones matemáticas o sesudos análisis políticos, basta con echar un ojo al calendario para concluir en que existen bastantes probabilidades de que al actual gobierno de Susana Díaz en la Junta de Andalucía le queden dos o, como mucho, tres meses de vida.
    Y no parece que esta más que predecible crisis sea una cuestión generada por la difícil situación política del país ni por un problema interno del PSOE ni tan siquiera por un grave desencuentro entre los dos partidos que forman el gobierno de coalición en Andalucía, PSOE e IU. Lo cierto es que, a pesar de los malos augurios de un sector bastante cerril de IU y de otro no menos montaraz del PSOE, que sin tapujos ardían en deseos de que la izquierda en Andalucía diese un ejemplo de becerrada racial o marital y acabase a topetazos, la coalición ha funcionado más que bien, o al menos, esa imagen es la que nos ha llegado a los que, aún estando  al margen de los entresijos de la cocina del pastel, hemos podido observar comportamientos no sólo cordiales, sino además leales en estos años de vida en común.
    El problema está, más que nada, en que en el mes de mayo hay unas elecciones y no parece lógico que, tal como está el reparto del voto de la izquierda, se pueda mantener hasta esas fechas una imagen de coincidencia de gobierno como el que actualmente funciona en Andalucía.
    Aunque ya se sabe que en estos cálculos intervienen siempre factores impredecibles que cuadran poco con las ecuaciones y que le pueden dar la vuelta a todas las probabilidades más posibles o a las posibilidades más probables.
    IU, por ejemplo, y aunque aun no sepa si con forma de sopa de letras, agrupación de electores o simple precipitación en fluido, es bastante probable que acuda a esas elecciones a través de GANEMOS , proyecto al que aún no se sabe si se sumará o no PODEMOS. En uno y otro caso, difícil lo tiene IU en ese guiso si, para esas fechas, sigue formando parte del gobierno con el PSOE.  
    Garzón, flamante nuevo líder de IU, ya soltó hace unos días un sonoro pildorazo a doña Susana que la presidenta no tardó en responder con contundencia, cerrando de momento los flecos de la controversia. Pero bien digo de momento, porque daba la impresión de que Garzón sólo probaba la capacidad de respuesta del presunto contrincante y que la cosa no había hecho más que empezar. Lo que sí estaría bien, y dado que el matrimonio no ha ido demasiado mal y ha recibido generales parabienes, es que la separación fuera de esas de mutuo acuerdo, cordial, afable y sin trifulcas y que nos ahorraran a todos los que hemos sido invitados un espectáculo de fin de fiesta que nos dejara un amargo sabor de boca. En serio.

    Juan Cañavate